Igual nací para ser diferente al resto, aprendí a caminar como aprendes los animales, solos ante la mirada de sus padres, que mis palabras no te engañen, no tuve una mala infancia, sino un caminar lleno de barreras, como un avión con turbulencia, fui un barco a la deriva y me gustaría poder decir que encontré mi rumbo.

Siempre estuve rodeado de gente pero inevitablemente me sentía solo, quizá por mi instinto de supervivencia siempre supe encontrar mi otra mitad, aquella persona que me llenaba aunque nunca estuve lleno del todo. No fue culpa de nadie, solo mía, pero que fácil es evadirse del problema culpando a los demás cuantos errores que ya no podré dejar de cometer, si pudiera ser otra persona seria yo otra vez pero eligiendo caminos distintos.

Siento que perdí mi vida muy pronto, por no saber vivirla me quede sin ella y eso me lleva a la inexplicable comparación de la vida con un helado, si no te lo comes nada mas los tienes en las manos se te derrite y te quedaste sin helado, luego vienen los lamentos, pero no se puede llorar por eso, la vida te dejo el tiempo es solo cuestión tuya elegir bien las pilas y yo las elegí mal. Por eso te cuento esta historia, no se si te habrán hablado de mi, realmente no soy nadie en tu vida pero concedele un último favor a un viejo que toda su vida se baso en errores y ahora cuando ya es tarde, cuando no puede echar el tiempo atrás, ahora es cuando anhelo aquello que un día tuve y lo deje marchar, ahora es cuando me doy cuenta de que los cometí y por eso te escribo, se que es tarde demasiado tarde y no espero que me perdones, tan solo que me escuches y si puede ser antes de irme de aquí mirarte a los ojos y comprender todo lo que perdí sin estar a tu lado.

Siento que mis sueños se fueron destruyendo poco a poco, desaparecieron sin que me diera cuenta, ahora ya me quedan pocos, que es un hombre que no sueña, que no espera nada mas de la vida que lo que tiene, es un hombre sin esperanza, pero se que la tuve algún día y también se que la deje marchar como ago con todas las cosas que amo, una vez ame a una mujer, y fue la primera vez que viví, cuando la vi por primera vez acercando su dulce mirada a la mía, tan solo rozando nuestros cuerpos, jamás había sentido eso, que seria me pregunte ingenuo de mi, si hubiera sabido que eso es amor, no me hubiera pasado toda la vida buscándolo. Ahora se que puedo decir que estuve enamorado, aunque antes no lo quisiera reconocer, tenia miedo de sufrir y el que tiene miedo es cobarde y como me decía mi abuela (muy aficionada a los refranes)el cobarde nunca arriesga y que el no arriesga no gana y por eso siempre me ha tocado perder.